Entrenamiento: Cuidando nuestros músculos, tendones y huesos

 

31Todos tenemos el concepto de que el entrenamiento de artes marciales, Qigong, etc, nos proporciona más salud y calidad de vida, incluso nos puede alargar la vida.
Estoy de acuerdo con esto. El Kung fu, Tai Chi, y qigong, son tesoros para nuestra salud y bienestar.Sin embargo, entrenar es como cualquier otra actividad: hay que saber cómo practicar, para que la práctica y la perseverancia dé como resultados un cuerpo fuerte, flexible y joven, y no un cuerpo
destruido por la práctica irresponsable o ignorante.En mis años de trabajo en el ámbito del Arte Marcial chino, he visto muchísimos practicantes de 70, 80, y hasta 100 años, que poseían una movilidad, flexibilidad, fuerza y capacidades increíbles. Pero
nobleza obliga…también he visto gente joven, practicantes que se comían el instituto… sufrir innumerables lesiones,  poniendo en riesgo su salud, por no saber entrenar, o por no tener en cuenta lo que se les indicaba.
Creo que sería importante entonces, enumerar varios conceptos que todo practicante de kung fu, tai chi o Qi gong tiene que tener en cuenta para optimizar su entrenamiento y que el mismo sirva para
vivir mejor evitando lesiones y sufrimientos futuros.

La entrada en calor.

Generalmente todos los practicantes de nuestras artes, tenemos alguna idea formada sobre la importancia de la entrada en calor.
Sabemos por ejemplo, que no debemos realizar las rutinas técnicas sin antes haber “precalentado”.
Un beneficio de la entrada en calor es la correcta irrigación muscular. Cuando entramos en calor, calentamos el cuerpo. Los músculos están más irrigados y oxigenados, y de esa manera tienen
plenitud de capacidad de contracción y relajación. Esto mejora la respuesta al estímulo, y al mismo tiempo, minimiza los riesgos de sufrir lesiones como distenciones, desgarros o contracturas.
Un músculo tironeado por un esfuerzo en frío es un riesgo de lesión. Someter a nuestros músculos a tirones innecesarios es ir comprando en cuotas, una lesión que puede ser leve o grave pero siempre
innecesaria.
Luchando contra el Desgaste articular
Las articulaciones son joyas que debemos cuidar para poder disfrutar y usar nuestro cuerpo durante el mayor tiempo posible en nuestra vida. El problema con las articulaciones es que los procesos
provenientes de su mal entrenamiento, son generalmente progresivos e irreversibles.
Estamos hablando por ejemplo, del desgaste articular, algo bastante común aún a edades tempranas como treinta o cuarenta años de edad.
Básicamente el desgaste se produce siempre. Lo que tenemos que hacer es minimizarlo, cuidar la articulación para que dicho desgaste sea lo más lento posible y así podamos tener movilidad durante toda nuestra vida.
Los huesos están cubiertos por tejido cartilaginoso. El cartílago tiene la función de evitar el desgaste del hueso. A su vez, dichos cartílagos son lubricados en la articulación, por líquido sinovial,
que es nuestro aceite, y evita o minimiza el desgaste.
Cuando hacemos actividades de alto impacto, o cuando trabajamos en frío, los cartílagos están desprotegidos y es así como, aunque no lo notemos, los vamos gastando. Esto trae a la larga, artrosis,
dolores, incluso pudiendo llegar en fases más avanzadas, a la imposibilidad de mover dicha articulación (cadera, rodilla, muñecas, falanges…).
De ahí que sea tan importante comenzar la práctica realizando rotaciones articulares. La rotación articular entrenada convenientemente, es un ejercicio fácil, que protege y preserva los
cartílagos y consecuentemente los huesos.
Una práctica efectiva sería realizar rotaciones de cada articulación, en número de 20 vueltas para cada lado, por cada zona. Esta cantidad de vueltas permite que se libere el líquido sinovial, se caliente e irrigue el sistema muscular y tendinoso, y consecuentemente además de protegerse los huesos, se pueda mantener la movilidad de dicha articulación.
Otro tema a tener en cuenta es relajarse. Relajarse y elongar los grupos musculares permite que la articulación se “distancie”, eso es, que no se “acerque” por obra del stress muscular.
El stress muscular es la tensión residual de los músculos que puede “apretar” los huesos aumentando la posibilidad de desgaste. Por eso en Qigong hablamos de “distanciar” las articulaciones cuando nos
movemos.

La hidratación

Los huesos y cartílagos están compuestos en un 80 por ciento, por agua. Aunque entrenemos bien, si no nos hidratamos, podemos llegar a sufrir desgaste articular por deshidratación. De ahí que sea sumamente importante, la ingesta diaria de agua, fuera y dentro de la sesión de práctica. El agua bien repuesta en el cuerpo, hidrata los tejidos y minimiza la posibilidad de lesiones.

La transpiración, un proceso importante, también libera gran cantidad de minerales que son esenciales, por lo que hay que recuperarlos durante el entenamiento y no después. La ingesta de agua en pequeñas cantidades ayuda muchísimo a recuperar las sales perdidas por el sudor.
Y recuerde: a la hora de hidratarse….AGUA. Ni se le ocurra hidratarse después de tres horas de no tomar nada, bebiendo gaseosas… el agua limpia al organismo. Todo lo demás, le da trabajo.
Y ojo con el sodio. No todo el mundo debe tomar líquidos salados. Si un atleta tiene hipertensión, sería terrible. De manera que hay que tratar de tomar agua con bajo contenido de sodio, o consultar a un
médico por las dudas.
Después de los Cuarenta
ChanK-7Siempre es recomendable la consulta médica para conocer nuestro real estado de salud y poder prevenir las prácticas que serían negativas para nosotros. Un examen previo no siempre garantiza todo esto, pero si el practicante sabe explicarle al médico (deportólogo) qué tipo de ejercicios
realiza, será convenientemente asesorado.
Esto es especialmente importante luego de los 40 años, o sea en la edad madura. Soy realista y sé que los que practicamos desde los 10 o 15 años, ni tenemos en cuenta siquiera nuestra edad y generalmente ,sabemos muy bien qué podemos hacer y qué no. Pero hay gente que se acerca a nuestras disciplinas a los 40, 50 o más años. Es muy importante en estos casos especialmente, que se consulte a un médico.
Principalmente hay que evaluar la situación cardiovascular del practicante. Lo muscular y articular se regula bastante bien con nuestras sensaciones y nuestro cuidado.
Lo importante es saber que se puede practicar de todo, a cualquier edad, solo que a distintos niveles de intensidad e impacto.
Otro gran peligro: la irregularidad
Bien dicen en el kung fu tradicional: practica todos los días sin excepción. Agregando que “un día sin practicar, es retroceder una semana”. Esto es porque el beneficio de la práctica diaria es muy
superior a cualquier otro método de trabajo.
La irregularidad en la práctica nos priva del beneficio de la misma.
Siendo la práctica un estímulo…y el cuerpo un reactivo a dicho estímulo…la práctica discontinua confunde al sistema (dicho simplemente) y no nos trae los beneficios esperados.
En lo que se refiere al cardio…es especialmente importante. Lo único que puede mejorar su sistema cardiovascular, es la regularidad de los estímulos, que produce una optimización del trabajo del corazón.
Conclusión
Cuando usted concurre a nuestra Escuela, o a otras, recibe un conocimiento que constituye un verdadero tesoro. Pero es una herramienta. Como toda herramienta, estará en usted saber utilizarla
y poder aprovecharla, o desperdiciarla, incluso llegando a usarla en contra suya.
Escuche a su profesor, infórmese bien y sobre todo : entrene con sabiduría.
Buena práctica!!
Profesor Horacio Di Renzo

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