Kung Fu Tradicional: situaciones preocupantes

Hay veces que uno se pone a escribir de repente, por necesidad, ante una situación que lo desborda. Este es uno de estos casos…

 La preocupante situación del Kung Fu masivo, que pareciera que a nadie le importa

Hoy si uno mira desde 2014-01-19 19.51.13afuera, el Kung Fu pareciera ser un inmenso bosque que se la pasa dando hermosos frutos.

Cada vez hay mas gente que entrena dentro de un linaje marcial, cada vez hay más Escuelas y cada vez hay más cursos y seminarios en todo el mundo. Cada semana vemos más y más actividades que nuclean muchísima gente.

Uno ve todo esto y se pregunta ¿cómo puede ser desalentador tal panorama de florecimiento?

El problema es “qué entendemos por florecimiento” del kung fu en el mundo.

 Porque a veces florecen jazmines, pero otras crece por todos lados un simple yuyo.

 Lo primero que voy a hacer para exponer mi pensamiento es aclarar que para mí, “wu shu federativo” y “kung fu o wushu tradicional” son dos cosas absolutamente diferentes. Y que por lo tanto, todo lo que voy a hablar lo estoy diciendo de mi querido Wushu Tradicional, y que no pretendo con esta nota describir absolutamente ninguna situación que tenga que ver con la forma 24 de taijiquan, ni con el wushu olímpico, ni con el wushu competitivo incluido el San Da.

Estamos hablando entonces, de la situación actual del Kung fu Tradicional.

anibaltanus

Mi alumno el Profesor Anibal Tanus. Ejemplo de dedicación, compromiso e idoneidad.

Entendamos primero que Kung Fu Tradicional es un Arte Marcial de alta exigencia para quien lo practica, y que dominarlo implica un verdadero compromiso que no todos los practicantes están en condiciones de tomar.

Dentro de esta realidad, hasta en las Escuelas más exigentes y rigurosas, se comprende que debe haber claramente dos grupos bien diferenciados de practicantes:

– El alumno común, que accederá a tanto como pueda por su tiempo y dedicación…. y que por lo tanto, aprenderá “poco pero muy valioso”.

– El alumno formal, eventualmente llamado “discípulo” que adopta un compromiso y dedicación y en cuyos hombros cae la responsabilidad de ayudar a perpetuar y continuar el Arte para las próximas generaciones.

El primer grupo aprovecha la maravilla del kung fu.

El segundo grupo ayuda a que el kung fu no muera. y También obviamente aprovecha sus maravillas.

Ambos grupos requieren una Escuela seria, y profesores altamente capacitados.

La creencia de que un alumno común puede ser enseñado por cualquiera, es absolutamente falsa. Un profesor “cualquiera” lejos de ayudar, pondrá en peligro la salud y la calidad de vida del alumno común. Enseñar Kung Fu sin método, sin la teoría correcta, afecta a todos, aún al alumno menos comprometido con el arte.

Una postura mal alineada, una rodilla mal colocada, realizando movimientos vigorozos durante mucho tiempo, conducen solamente a un final: la lesión, a veces no reversible.

¿Y cuáles son los problemas a los que deseo hacer mención, dónde está esta preocupante situación del título?

Hay varios problemas hoy en cómo se están conduciendo muchos profesores, y por consiguiente muchas instituciones:

 1- Desconocimiento de la Cultura Marcial del Kung Fu

 La idiosincrasia y cultura del Kung Fu se engloba dentro de un código ético llamado “WU DE”.

Wu De comprende varias áreas: Comportamiento personal y autocultivo, Comportamiento Social dentro de la Escuela y Familia Marcial, Comportamiento Social ante los colegas, y Forma y Fondo de la metodología de trabajo de su Escuela.

 El Arte Marcial Chino nació y se crió durante siglos dentro de una serie de premisas éticas basadas – como la sociedad china misma – en las enseñanzas de Confucio. De esa Manera, una Escuela de Kung Fu se desarrolla dentro de un esquema familiar, una estructura “piramidal y jerárquica” como se formaban hace 50 años las familias normales en todas partes del mundo.

 Los códigos del Wu De se vuelcan como el agua de una jarra, de arriba hacia abajo. Es el Maestro quien tiene que enseñar con su ejemplo, y sus alumnos de ese modo aprenderán natural y relajadamente lo que es correcto.

Cualquier persona que ha recibido una educación formal en su casa, basada en el respeto a los mayores, la piedad filial, los valores esenciales, casi diría que adopta naturalmente las normas éticas. Cuando esa educación en casa no fue recibida, hay algunas fisuras que con paciencia y auto-observación, se pueden subsanar  sin problemas.

Después de todo, qué puede tener de extravagante el respeto, la moral, la humildad, la disciplina, la paciencia…

Ese código ético es esencial no solamente para que el Kung Fu sea algo más que un conjunto de técnicas de autodefensa, sino que además, es absolutamente vital para que las Artes Marciales Chinas Tradicionales no desaparezcan para siempre.

Esto es así porque dentro de estos lineamientos, se encuentra el compromiso – en el caso de los discípulos – de mantener la pertenencia a la Familia Marcial, respetar al Maestro, a los Mayores, honrar la técnica aprendida practicando para entenderla y solamente modificarla – si hiciera falta – cuando se haya logrado un nivel de Maestría.

Hoy hay tantos profesores sin Maestro, aún con muy buenos conocimientos…profesores idóneos que no guardan relación con sus Maestros y Escuelas. El problema en este caso, no es para sus alumnos. Ellos podrán aprender arte marcial. Pero en el futuro, el Kung Fu “real”, el tradicional, se habrá desdibujado más y más en cada generación hasta que algún día solamente podamos aprender retazos de un arte que logró sobrevivir 2000 años. Dicho de otro modo: si cada uno aprende y después enseña como quiere, sin respeto por su origen, el arte sin duda va a ir desviándose. Es inevitable.

Al típico occidental de hoy le cuesta comprender estas reglas. Por eso tantos Maestros buenos tienen tanto recelo a la hora de enseñar a los occidentales. Pero también esto ocurre en China donde las nuevas generaciones muchas veces no aceptan las viejas reglas.

En el pensamiento globalizado actual “viejo” es sinónimo de “obsoleto”. Como si el Sol pudiera ser obsoleto porque es viejo. Esto da para mucho más pero digamos que en el caso del Kung fu y su preservación como cultura, el pensamiento moderno conspira contra su supervivencia.

2- Los Maestros instantáneos, los profesores que nunca fueron alumnos, los escritores que no aprendieron lo que enseñan

Existe un virus en el Kung Fu actual, que hace que todo aquel que aprende algo el domingo, lo enseñe el lunes. A mi me explican la Teoría de las Cuerdas (de la física cuántica) hoy, y yo mañana no solamente lo comento en casa…abro una tienda online y doy conferencias sobre Cuerdas en todo el mundo, otorgo certificados, etc.

Esto por ridículo que parezca, es moneda corriente en el ambiente marcial. Y en todos lados! nunca como hoy hubo tantos “Maestros Ciruela”.  Todo el mundo sabe, todo el mundo divulga, todo el mundo enseña.

La pregunta es ¿quién aprende?

Un practicante viaja a China unos meses, o incluso unos años, y vuelve y escribe un libro sobre el Kung Fu. Hace 50 años quienes escribían un libro sobre kung fu eran Sun Lu Tang, Chen Wei Ming, Yang Jwing Ming…hoy cualquier practicante con menos de diez años de kung fu está escribiendo libros sobre sistemas que apenas conocen. Mirando las fotos, a uno le duele la vista de ver tantos errores. Esos autores son “maestros” pero en realidad, apenas son practicantes más o menos decentes de lo que enseñan.

Con el tiempo y de tanto escuchar que sus alumnos los llaman “Maestros” se terminan creyendo el cuento. Y ahí vemos cómo, semana a semana, van apareciendo más “Maestros” (Sifu) cuyas posiciones de piernas no podrían pasar por la aprobación de ningún viejo maestro “de verdad”. Sustituyen la técnica real por el boxeo, reparan todos los problemas técnicos con trabajo físico, y listo.

Pueden incluso pelear bastante bien.  Pero no saben Kung Fu. Para pelear bien, no hace falta saber Kung Fu. Y el problema es que el alumnado potencial, la persona de la calle, no puede notar la diferencia por lo que estos “Maestros” pueden hacer una buena carrera enseñando.

La ecuación es simple: estos maestros producirán otros maestros. El resto del razonamiento, se lo dejo a usted.

Para que no muera el Kung Fu, tenemos que volver a la cultura del Kung Fu. Que aquel que esté enseñando, haya mordido amargo durante al menos 10 años. Que siga aprendiendo toda su vida. Que practique incansablemente sin fijarse si es instructor, profesor, monitor, maestro o superhéroe.

3- La proliferación indiscriminada de Federaciones Mundiales, Representantes, y otras franquicias.

Hoy en Hong Kong, Taiwan, incluso en China, se está dando cada vez con más frecuencia un fenómeno para mí preocupante.

Un Maestro de un estilo, generalmente no un heredero, decide armar una Federación Mundial de su Estilo.

No tiene alumnos fuera de su país.

Pero…internet mediante, se contacta con una docena de profesores a los que previamente ha estudiado en términos de tamaño de su escuela, cantidad de alumnos, viveza para gestionar, etc.

Los contacta, les ofrece Representación, y así, con los que aceptan, arma la Nueva  Federación.

En un momento dado, tiene armada una Federación, con 12 Representantes de su estilo, que jamás han practicado con él! o bien han practicado cuatro o cinco días en un viaje.

Te invito ahora, a que vuelvas a leer la frase anterior, así podés tomar más consciencia del nivel de pelotudéz avanzada, de incoherencia, de falta de valores, ideales y propuestas serias, que hay detrás de todo eso. Sin mencionar obviamente el verdadero objetivo: ganar plata.

Se sabe…te tomás el avión siendo un zapallo telúrico, y cuando volvés, sos Ginseng Coreano de Alta Calidad.

Hace pocos meses yo tenía un “amigo en facebook” un profesor de otro país, cuya Escuela por lo que podía observar, no era muy prestigiosa que digamos. Un profesor sin Maestro, que enseñaba una mezcla de Estilos.

Como colegas charlamos varias veces muy amablemente.

Un buen día me entero que ese profesor es “Representante Oficial” para su país de una Entidad de Argentina.

“Qué maravilla” pensé “ni pisó Ezeiza, y ya representa a un Maestro de acá, con quien nunca practicó”.

Por supuesto que no se lo dije…es su problema, y mayormente, es problema de sus pobres alumnos.

Varios meses después viaja al país a recibir su diploma y comenzar a practicar con dicho Maestro.

Algo así como agarrar un tipo, acostarlo en una camilla, abrirle la panza, sacarle el apendice, irse a casa y anotarse en la Facultad de Medicina….todo al revés.

Yo no quiero herir a nadie. Explico así, porque de eufemismos y miradas al costado estoy hasta el cogote. Porque las cosas hay que decirlas, porque si no, no se entiende EL ENORME PROBLEMA QUE ESTAMOS COMPRANDO, inundando el planeta de Maestros que no saben nada, que no pueden ni pararse decentemente, que no conocen UNA técnica como la gente, pero que tienen reconocimiento internacional con sede en China.

Lo más preocupante de todo esto, es que muchas veces, quienes inician este tipo de movidas son gente macanuda, con muy buen nivel técnico, y conocimientos reales. Pero ¿realmente piensan difundir el Kung fu de esta manera?

 Si queremos salvar al Kung Fu, volvamos a la Cultura del Kung Fu : tenemos que decirles a quienes nos quieren representar que el único camino es: VENI A PRACTICAR, APRENDÉ, DESARROLLA, Y CUANDO ESTÉS MADURO, ENSEÑA Y SE REPRESENTANTE.

En muchos casos, he visto que gente que acudió a mí, y a quienes les dije que mis exigencias eran lo que escribí arriba…terminaron colgando los diplomas de las otras Entidades que les pusieron la alfombra, les cobraron sus honorarios y los nombraron Representantes, aún sin haber practicado, o habiendo practicado un par de días.

4- La sustitución de la Relación Maestro Discípulo, por la concurrencia a 200 Seminarios.

Pienso que los Seminarios son una maravilla. Me encantan, cuando puedo acudo a alguno.

Hoy hay profesores que traen periódicamente a Grandes Maestros de Kung Fu, y organizan muy buenos Seminarios. Esto me parece un hecho muy positivo, ya que nunca como hoy, hemos tenido la oportunidad de tener cerca, conocer, y hasta entrenar un par de días con muy buenos exponentes del Arte Marcial.

Hasta aquí, todo no bien, sino fantásticamente bien.

El inconveniente que surge inevitablemente como subproducto de esto, es que se forma una farándula de profesores sin Maestro, que buscan – honestamente – subsanar la ausencia de una Guía con una asidua asistencia a cuanto seminario se les ofrezca.

No puedo estar en desacuerdo con la concurrencia a estos Seminarios. Lo que pasa es que no son pocos quienes a la hora de nombrar a sus Maestros “nombran a todos los que dictaron los seminarios” como si alguna vez hubieran sido sus maestros.

Porque una cosa es decir:

“sifu Pepe ha participado en seminarios dictados por estos maestros”

 Y otra cosa es lo que suelen decir:

“Sifu Pepe ha aprendido con José Perez, (y a partir de aquí una larga lista de nombres chinos de maestros de fama mundial)

 Se nota la diferencia ¿no?

Aparentemente, a muchos se les pasa, a la hora de escribir, esa diferencia y “sin querer” dicen lo segundo cuando en realidad deberían decir lo primero.

El problema es que muchas veces – NO SIEMPRE – quien asiste a todos los seminarios, jamás busca un Maestro para ponerse bajo su ala y seguir aprendiendo. Ergo..el Seminario reemplaza al Maestro.

Yo…qué querés que te diga…cuando estoy apagando las luces de mi Kwon, a la noche antes de irme a dormir, miro los altares de los Maestros, los saludo y les digo “gracias”. De repente, siempre, me invade una emocion tal que se me pone la piel de gallina. Sentirme que tengo el honor de pertenecer a ese grupo, de continuar esa cadena de profesores, de participar desde mi lugar en la divulgación de esa Cultura Marcial…eso no solamente es un honor, sino que además es una condición indispensable para todo profesor que pretende transmitir un Arte Marcial como una Cultura.

Ninguno de estos cuatro puntos son “blanco o negro”. Existen matices. Lo sé. Hay gente que comienza así, y con el tiempo se convierte en un verdadero Maestro. El tiempo, como siempre, resuelve…pero el hecho de que este camino esté tan difundido de esta manera no puede menos que preocupar.

Si queremos salvar al Kung Fu, debemos volver a la vieja costumbre de buscar quien nos enseñe, y seguirlo durante mucho, mucho tiempo, respetándolo y honrándolo formando en el futuro parte de la Familia Marcial y haciendo más grande la Escuela que nos nutrió.

 Horacio Di Renzo

 

PD ACLARACION IMPORTANTE:

 Como podrán observar esta nota está firmada por mí. Representa, por lo tanto, meramente mi humilde y limitado punto de vista. No hay en esta nota ninguna pretensión de “tener la verdad absoluta”. Los hechos están expuestos desde mi visión y es comprensible que algunas personas estarán de acuerdo y otras, con todo derecho, en desacuerdo. Son bienvenidos los comentarios desde una vereda como de la otra. Léanse las situaciones como algo que sucede a nivel MUNDIAL y no solamente en nuestro entorno nacional. Por lo tanto tampoco hay ninguna intención de referirme puntualmente a alguien en particular. Nadie se sienta “atacado”, es solo mi opinión y vale solamente como eso. Saludos a todos y gracias infinitas por leerme.

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